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<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD v1.1d3 20150301//EN" "http://jats.nlm.nih.gov/publishing/1.1d3/JATS-journalpublishing1.dtd">
<article xmlns:ali="http://www.niso.org/schemas/ali/1.0" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" dtd-version="1.1d3" specific-use="Marcalyc 1.2" article-type="research-article" xml:lang="es"><front><journal-meta><journal-id journal-id-type="redalyc">251</journal-id><journal-title-group><journal-title specific-use="original" xml:lang="es">Analéctica</journal-title></journal-title-group><issn pub-type="epub">2591-5894</issn><publisher><publisher-name>Red de Esfuerzos para el Desarrollo Social Local, A.C.</publisher-name><publisher-loc><country>México</country><email>revista@analectica.org</email></publisher-loc></publisher></journal-meta><article-meta><article-id pub-id-type="ark">https://n2t.net/ark:34892/319093</article-id><article-categories><subj-group subj-group-type="heading"><subject>Artículos</subject></subj-group></article-categories><title-group><article-title xml:lang="es">La segunda república, los jóvenes y la configuración del movimiento social y popular</article-title><trans-title-group><trans-title xml:lang="en">The second republic, youth and the configuration of the social and popular movement</trans-title></trans-title-group></title-group><contrib-group><contrib contrib-type="author" corresp="no"><contrib-id contrib-id-type="orcid">http://orcid.org//0000-0001-9186-0986</contrib-id><name name-style="western"><surname>Rodríguez Reyes</surname><given-names>Abdiel</given-names></name><xref ref-type="aff" rid="aff1"/><email>abdielarleyrodriguez@hotmail.com</email></contrib></contrib-group><aff id="aff1"><institution content-type="original">Universidad de Panamá</institution><institution content-type="orgname"> Universidad de Panamá</institution><country country="PA">Panamá</country></aff><pub-date pub-type="epub-ppub"><season>Septiembre-Octubre</season><year>2016</year></pub-date><volume>2</volume><issue>18</issue><elocation-id>e319093</elocation-id><history><date date-type="received" publication-format="dd mes yyyy"><day>10</day><month>02</month><year>2016</year></date><date date-type="accepted" publication-format="dd mes yyyy"><day>24</day><month>08</month><year>2016</year></date></history><permissions><ali:free_to_read/><license xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/"><ali:license_ref xmlns:ali="http://www.niso.org/schemas/ali/1.0">https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/</ali:license_ref><license-p>Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA) 4.0</license-p></license></permissions><abstract xml:lang="es"><title>Resumen</title><p> Es de conocimiento general que empezamos a ser República en 1903 y que el Tratado que no firmó ningún panameño garantizaba la independencia, aunque mediatizada. A pesar de todas las contradicciones que esto implicaba, así fueron los primeros pasos en el acontecer republicano, nacíamos como República, pero sin el derecho a gozar plenamente de todo el territorio como consecuencia del tratado Hay Bunau – Varilla, que en su artículo II señala: “La República de Panamá concede a los Estados Unidos, a perpetuidad, el uso, ocupación y control de una zona de tierra y de tierra cubierta por agua para la construcción, mantenimiento, funcionamiento, saneamiento y protección del citado Canal, de diez millas de ancho que se extienden a una distancia de cinco millas a cada lado de la línea central de la ruta del canal que se va a comenzando dicha zona en el Mar Caribe a tres millas marítimas de la línea media de la bajamar y extendiéndose a través del Istmo de Panamá hacia el Océano Pacífico hasta una distancia de tres millas marítimas de la línea media de la bajamar, con la condición de que las ciudades de Panamá y Colón y las bahías adyacentes a dichas ciudades, que están comprendidas dentro de los límites de la zona arriba descrita, quedan incluidos en esta concesión”.</p></abstract><trans-abstract xml:lang="en"><title>Abstract</title><p>   It is common knowledge that we began to be a Republic in 1903 and that the Treaty that no Panamanian signed guaranteed independence, although mediated. Despite all the contradictions that this implied, this was the first steps in the republican events, we were born as a Republic, but without the right to fully enjoy the entire territory as a consequence of the Hay Bunau - Varilla treaty, which in its article II indicates : "The Republic of Panama grants the United States, in perpetuity, the use, occupation and control of a zone of land and land covered by water for the construction, maintenance, operation, sanitation and protection of the aforementioned Canal, of ten miles of width extending for a distance of five miles on each side of the central line of the canal route that is going to begin said zone in the Caribbean Sea three nautical miles from the mid-line of low tide and extending across the Isthmus from Panama to the Pacific Ocean up to a distance of three maritime miles from the mid-line of low tide, provided that the cities of Panama and Colón and the bays adjacent to said cities, which are included within the limits of the zone described above, are included in this concession ”.</p></trans-abstract><kwd-group xml:lang="es"><title>Palabras clave</title><kwd>Panamá</kwd><kwd> jóvenes</kwd><kwd> segunda república</kwd></kwd-group><kwd-group xml:lang="en"><title>Keywords</title><kwd>Panama</kwd><kwd> youth</kwd><kwd> second republic</kwd></kwd-group><counts><fig-count count="0"/><table-count count="1"/><equation-count count="0"/><ref-count count="8"/></counts></article-meta></front><body><sec sec-type="intro"><title/><p><xref ref-type="fn" rid="fn9999">*</xref></p><p><verse-group><title/><verse-line>“Ser joven y no ser revolucionario es
una contradicción, incluso biológica”</verse-line><attrib>Salvador
Allende</attrib></verse-group></p><p>Es
de conocimiento general que empezamos a ser República en 1903 y que el Tratado que no firmó ningún panameño garantizaba
la independencia, aunque mediatizada. A pesar de todas las contradicciones que
esto implicaba, así fueron los primeros pasos en el acontecer republicano,
nacíamos como República, pero sin el derecho a gozar plenamente de todo el
territorio como consecuencia del tratado Hay Bunau – Varilla, que en su
artículo II señala:</p><p><disp-quote><p>“La
República de Panamá concede a los Estados Unidos, a perpetuidad, el uso, ocupación y control de una zona de tierra y
de tierra cubierta por agua para la construcción, mantenimiento,
funcionamiento, saneamiento y protección del citado Canal, de diez millas de
ancho que se extienden a una distancia de cinco millas a cada lado de la línea
central de la ruta del canal que se va a comenzando dicha zona en el Mar Caribe
a tres millas marítimas de la línea media de la bajamar y extendiéndose a
través del Istmo de Panamá hacia el Océano Pacífico hasta una distancia de tres
millas marítimas de la línea media de la bajamar, con la condición de que las
ciudades de Panamá y Colón y las bahías adyacentes a dichas ciudades, que están
comprendidas dentro de los límites de la zona arriba descrita, quedan incluidos
en esta concesión”.</p></disp-quote></p><p> La noción de segunda república <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_2511354006_ref6">(Montiel, 2013: 43-60)</xref>, es cuando concretamente, Panamá pudo gozar de su territorio plenamente, y la administración del Canal pasó a manos panameñas (entre comillas). Ya que no salimos del control geopolítico del Imperio. Queremos ampliar esta noción, a las mismas circunstancias que ponen en cuestión a la república mediatizada, y la esperanza de alcanzar una plena. En tanto a esto, lo primero a criticar era el uso extra territorial que hacia Estados Unidos de Panamá, revertir las limitaciones implicadas en un proceso de mediana duración, fue producto de diversas luchas generacionales por la soberanía que empezaron a ver frutos concretos en la segunda mitad del siglo XX.  </p><p> Estas luchas encuentran sus mayúsculos resultados con la gesta heroica de enero del 64<xref ref-type="fn" rid="fn1">[1]</xref>, que fue un acontecimiento histórico, parte agua en nuestra historia política. Marca el inicio de un nuevo ciclo histórico, este fue el resultado del gran acumulado de luchas que reivindicaban la soberanía nacional.  </p><p> Este nuevo ciclo viene acompaño de un agotamiento de la forma de organización política del Estado, entre los aspectos más importantes el territorial, pero también de las contradicciones de las formaciones sociales. Esto a su vez daría paso al golpe de estado perpetrado por la guardia nacional en octubre del 68. De lo castrense o revolucionario que este fue, varían las interpretaciones.  </p><p> Solo estas condiciones de acumulado, del 64, las contradiccione<xref ref-type="fn" rid="fn2">s[2] </xref>a lo interno del movimiento de liberación nacional, el golpe del 68 y más adelante con el proceso Torrijista, permitirían dar lugar al Tratado Torrijos- Carter, pese a sus críticas también marco un parte agua. A partir de este tratado que se materializó en 1999, el mundo ha cambiado y Panamá con él. En el plano nacional, Guillermo Castro lo ha explicado de forma excepcional:</p><p><disp-quote><p>“la
incorporación del Canal a la economía interna – conducida por los sectores
dominantes que emergieron victoriosos en la disputa por el control de los bienes
y las oportunidades para negocios del enclave canalero, librada a lo largo de
la década de 1980 - aceleró el desarrollo del capitalismo en el país de un modo
que llevó a la liquidación de todo el sector productivo asociado al modelo
anterior de desarrollo protegido, al tiempo que catapultaba una economía
atrasada a la vorágine del proceso de globalización” <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_2511354006_ref2">(Castro, 2015: 106)</xref>.</p></disp-quote></p><p>Para
hacer una valoración congruente con todas estas variantes que responden a
cambios sustanciales en nuestra historia política en un marco global, es
necesario estar consiente que nuestro país está en construcción y de mucho
dependerá la transformación, una comprensión cabal de los procesos en curso.</p></sec><sec sec-type="materials"><title>La agenda del 68</title><p> A nivel global, el 68 significó un cambio de época, el Mayo Francés y la Revolución Cultural China, fueron ejemplos de este acontecimiento.  </p><p> En el plano nacional a pesar de las contradicciones que se despertaban con el golpe militar, lo que Enoch Adames llama “un complejo de contradicciones, en donde se combinan diferentes cuestiones tanto estructurales como episódicas” <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_2511354006_ref1">(Adames, 2015)</xref>, se abría la oportunidad de un cambio en la correlación de fuerzas políticas y sociales (como tambien en la oposición).  </p><p> A partir de 1971, se inicia un nuevo proceso <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_2511354006_ref8">(Rivera, 2014)</xref>
<xref ref-type="fn" rid="fn7">[3],</xref> que tendrá un impacto en la afirmación de la soberanía, luego del 64, que encontrará con el Tratado Torrijos – Carter, el momento más significativo de este proceso.  </p><p> Panamá como pequeño país que reto al Imperio, al mejor estilo de David y Goliat, y que pagaría un alto precio, desde la muerte de Torrijos hasta la nefasta invasión norteamericana de 1989, que provocó miles de muertes, donde aún no se hace justicia. Fuimos tratados como el enemigo (sin quererlo) de Estados Unidos.  </p><p> La agenda post 68 panameña se concentró en la lucha por la soberanía. ¿Lo hemos logrado totalmente? ¿La recuperación del territorio significa soberanía total? ¿Hasta dónde llega la influencia hegemónica de Estados Unidos?, estas preguntas aún no tienen respuestas satisfactorias.</p></sec><sec sec-type="materials|methods"><title>La configuración del movimiento social y popular</title><p> La particularidad de Panamá como país de tránsito entre el atlántico y el pacifico – estratégicamente importante para el comercio mundial–, pondrá la dificultad al movimiento social y popular de no saber contra que luchar, si contra el sistema como tal que es el que permite el auge económico del país, luchar para que se garantice ciertos derechos al margen de este o una posición intermedia. Este es el gran dilema.  </p><p> A partir de la primera mitad del setenta se empezó a configurar el movimiento obrero<xref ref-type="fn" rid="fn3">[4], </xref>tal cual lo conocemos hoy organizado –con su expresión más clara en el SUNTRACS–, que en la mayoría de los casos del siglo pasado e inicios de éste, son la vértebra del movimiento social y popular, teniendo en cuenta el carácter histórico de sus reivindicaciones.  </p><p> A partir del noventa, que Genaro López se integró a este sindicato, el MLN empieza a tener mayor incidencia, luego dirán que el movimiento obrero es “la vanguardia del movimiento social” (<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_2511354006_ref5">MLN-29, 2012: 2</xref>). Vanguardismo que en vez de ayudar empeoró las cosas, concentrando toda la fuerza hacia un polo, perdiendo la balanza que le daba la diversidad necesaria con la que debe estar constituido un movimiento social y popular.  </p><p> Las contradicciones internas en el movimiento de liberación nacional entre el MLN- 29 y el torrijismo<xref ref-type="fn" rid="fn4">[5] </xref>que empieza a emerger a partir del setenta cuando deportan a Boris Martínez a Miami e incorpora a gran parte del movimiento estudiantil, intelectual, empresarial, indígena, campesino y de capas medias, será la primera división que afectará la configuración de un movimiento social y popular robusto democráticamente con capacidad de hacer un giro en dirección contraria al rumbo neoliberal que tomaba el país. De ahí el fraccionamiento interminable que consecutivamente se ha ido dando en las fuerzas sociales y populares.  </p><p> A partir de la primera mitad del setenta que Omar Torrijos se consolida en el proceso, y el Partido del Pueblo lo acompaña, el movimiento social se fue atomizando en fuerzas clandestinas – antimilitaristas fundamentalmente– que mantenían influencia en diversos gremios y sindicatos. La tónica fue que, “entre 1970 y 1983, el gobierno militar medio con un grado de éxito entre los movimientos sociales que habían copado las calles del país”<xref ref-type="bibr" rid="redalyc_2511354006_ref3"> (Gandásegui, 2004:5)</xref>. Excepto con los movimientos sociales y populares que radicalmente se oponían al proceso, a pesar de las reivindicaciones, ya que no las consideraban realmente revolucionarias. Entre otras fuerzas, el MLN fue la oposición más radical a todo el proceso, esto no quiere decir que fuera la única.  </p><p> Todo empezó a cambiar, de forma más contundente, a partir de la muerte de Torrijos y el acenso de Noriega. Luego los escándalos que vinculaban a Noriega a un sin número de delitos y que satanizaron su imagen en los medios internacionales hizo que creciera el repudio. Lo que se denominó la cruzada civilista fue el catalizador de este malestar. A lo interno de la cruzada había quienes pedían la intervención norteamericano y quiénes no. Lo que si es cierto es que los Estados Unidos no le pidieron permiso a nadie para realizar la nefasta invasión<xref ref-type="fn" rid="fn5">[6]</xref> que puso fin a la dictadura y se estableció lo que Rodrigo Noriega llama “la restauración del viejo orden”. </p><p> A partir del noventa se inicia un nuevo ciclo de luchas con nuevas condiciones. Se había revertido la Zona del Canal, pero aún Estado Unidos sigue manteniendo un marcado influjo en las decisiones que tomaran los gobiernos en Panamá hasta la actualidad. Una cuestión simbólica es la enorme embajada de Estados Unidos, y que los gobiernos de Panamá están bajo la tutela de esta.  </p><p> Así entrabamos en un nuevo proceso: el neocolonialismo, que coincide con la crisis de legitimidad del país más poderoso del mundo<xref ref-type="fn" rid="fn6">[7]</xref>, que tiene que utilizar herramientas de dominación cada vez más aberrantes, por ejemplo, la tortura en sus prácticas militares y falsos motivos para invadir países por intereses comerciales.</p></sec><sec><title>Nuevo ciclo de luchas con nuevas condiciones</title><p>A
partir del 90 se inician sendas luchas contra este viejo orden ahora de cuño
neoliberal operando desde el gobierno. Documentos internos del MLN señalan <xref ref-type="table" rid="gt1">las
siguientes luchas que acuerparon</xref>:</p><p><table-wrap id="gt1"><caption><title>Luchas del movimiento
social y popular</title></caption><alternatives><graphic xlink:href="2511354006_gt2.png" position="anchor" orientation="portrait"/><table style="border-collapse:collapse;border:none;  " id="gt2-526564616c7963"><tbody><tr style="height:12.75pt"><td style="width:31.85pt;border:solid windowtext 1.0pt;   padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  1990
  </td><td style="width:271.55pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-left:none;padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  Por la recuperación de la segunda
  partida del décimo tercer mes
  </td></tr><tr style="height:12.75pt"><td style="width:31.85pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;   padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  1991
  </td><td style="width:271.55pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;      padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  Contra las reformas al código de trabajo 
  </td></tr><tr style="height:12.75pt"><td style="width:31.85pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;   padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  1995
  </td><td style="width:271.55pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;      padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  Contra la relección directa propuesta por Pérez Balladares 
  </td></tr><tr style="height:12.75pt"><td style="width:31.85pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;   padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  1998
  </td><td style="width:271.55pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;      padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  Contra la privatización del IDAAN
  </td></tr><tr style="height:12.75pt"><td style="width:31.85pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;   padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  1999
  </td><td style="width:271.55pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;      padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  Contra el alza del pasaje 
  </td></tr><tr style="height:12.75pt"><td style="width:31.85pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;   padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  2001
  </td><td style="width:271.55pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;      padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  Por la defensa de la seguridad
  </td></tr><tr style="height:12.75pt"><td style="width:31.85pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;   padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  2003
  </td><td style="width:271.55pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;      padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  Contra la ampliación del Canal 
  </td></tr><tr style="height:12.75pt"><td style="width:31.85pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;   padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  2006 
  </td><td style="width:271.55pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;      padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  A favor de la libertad sindical 
  </td></tr><tr style="height:12.75pt"><td style="width:31.85pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;   padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  2007
  </td><td style="width:271.55pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;      padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  Contra el 7%
  </td></tr><tr style="height:12.75pt"><td style="width:31.85pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;   padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  2008
  </td><td style="width:271.55pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;      padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  Contra la ley chorizo 
  </td></tr><tr style="height:12.75pt"><td style="width:31.85pt;border:solid windowtext 1.0pt;   border-top:none;   padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  2010
  </td><td style="width:271.55pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;      padding:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;height:12.75pt">
  Contra las minerías e hidroeléctricas 
  </td></tr></tbody></table></alternatives><attrib>Fuente: Elaboración propia.</attrib></table-wrap></p><p> Los puntos señalados afectaban a la mayoría de la sociedad. El denominador común fue luchar por los derechos que eran afectados por el avance de las políticas neoliberales que hicieron un avance vertiginoso en la década del noventa. Todo esto dio como resultado la agrupación de un gran número de fuerzas sociales, gremiales y estudiantiles en lo que se conoce como el Frente Nacional en Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (FRENADESO).  </p><p> Después de varios años de lucha, a lo interno de este frente n ace la posibilidad de un partido que se materializa en el Frente Amplio por la Democracia (FAD), que no llegó a consenso alguno con otras fuerzas de carácter social y popular, ni con el también naciente Movimiento Independiente de Refundación Nacional (MIREN) centrado en la figura de Juan Jované y apoyado por el Partido del Pueblo.  </p><p> Luego de las elecciones del 2014, y con la aplastante derrota de ambas fuerzas vino la debacle para todo el movimiento social y popular, quedando desarticulado, al menos así esta evidenciado en la práctica.  </p><p> Teniendo en cuenta el fraccionamiento de los movimientos sociales y populares en Panamá. Que se ve evidenciado en cuanta actividad de carácter popular y social se organicé. Más la fallida incursión que tuvieron en la contienda electoral del 2014, con una aplastante derrota, nos queda la interrogante, que será de estos en un mundo de hoy tan cambiante y lleno de contradicciones. ¿Será que hay que re-organizar el movimiento social y popular desde cero? ¿Tienen cabida estos en el siglo XXI?  </p><p> En la actualidad el 1% de la población mundial se queda con el 50 % de la riqueza mundial – según el informe de OXFAM–, Este tema ha cobrado relevancia mediática gracias a <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_2511354006_ref7">Piketty (2014) </xref>y su bestseller “El capital en el siglo XXI”. Con esta realidad latente es evidente que hay una explotación en cadena que permite que un minúsculo grupo viva con todas sus ambiciones garantizadas, y que generación tras generación también lo hagan, y otros, la mayoría, todo lo contrario. Los gobiernos, al menos los panameños estos últimos 25 años de democracia “representativa” después de la nefasta invasión, se han encargado de administrar la pobreza, en vez de acabarla, al menos la extrema. Han sido incapaces de gestionar políticas públicas eficientes que acaben con la desigualdad en un país con una renta per capital suficiente para garantizar una vida digna.  </p><p> El mundo de hoy demuestra empíricamente altos niveles de violencia, por ejemplo: Boko Haram, ISIS, gobiernos genocidas, asesinatos montados, falsos positivos. Sólo queda lo que nos plantea Franz Hinkelammert solidaridad o el suicidio colectivo.</p></sec><sec sec-type="conclusions"><title>A modo de conclusión: Los jóvenes y los movimientos
sociales y populares</title><p>A
pesar de todas las limitaciones del movimiento social y popular, aún hay
esperanzas, que sólo puede ser motivadora cuando emanan de las entrañas de la
juventud, que debe buscar sus propios referentes y hacer su propia lectura de
los procesos en curso. Sobre este aspecto ha sido muy esclarecedor <xref ref-type="bibr" rid="redalyc_2511354006_ref4">(Juan, 2014) </xref>al señalar que:</p><p><disp-quote><p>“No se puede entender el comportamiento de la actual juventud
sin contextualizar el modelo de sociedad post-Invasión en la que crecimos. A
nuestra generación le tocó crecer bajo un modelo político, económico y sobre
todo ideológico, que vino a imponer una serie de categorías y narrativas
“nuevas”, que arrasaron con toda idea nacionalista, antiimperialista,
progresista y popular; hablamos claramente del neoliberalismo, que los
norteamericanos reafirmaron a bombazos en 1989. Y decimos reafirmaron porque ya
desde los años 80’s, los militares habían iniciado este proceso principalmente
con Ardito Barletta y Eric Del Valle, con golpes fondomonetaristas de
desregularización laboral, intentos de privatizaciones de servicios
elementales, etc., con el inevitable costo humano en hambre, pobreza y
desigualdad que deja este tipo de políticas económicas en los países donde se
aplica”</p></disp-quote></p><p> Palabras que demarcan la dificultad de cambiar el statu quo, pero no imposible, es necesario una reorientación en la formación de la juventud, donde el norte es que cada cual piense por sí mismo, y que no se le imponga desde afuera un código para comprender el mundo, esto estará por definir si cambiará y es una de las tareas que debe definir la propia juventud en sí misma. </p><p> Así se podría emprender la configuración de un nuevo movimiento social y popular, con una juventud redimida, en un nuevo ciclo histórico de lucha que esta todo por hacer, donde los viejos dirigentes ya no tienen nada que decir, sus viejas prácticas cavaron sus propias tumbas políticas. Esto no significa un rompimiento con el pasado y la historia, sino una renuncia a las viejas prácticas que no aportan a la configuración del movimiento social y popular que luche consecuentemente por los derechos económicos, sociales y culturales. Un movimiento que se plantee la Segunda República como un proyecto inacabado.</p></sec></body><back><ref-list><title>Referencias</title><ref id="redalyc_2511354006_ref1"><mixed-citation>Adames, E. (2015) El 11 de Octubre, “Panamá: Nación y Oligarquía”. La Estrella de Panamá , 25 10.</mixed-citation><element-citation publication-type="journal"><person-group person-group-type="author"><name><surname>Adames</surname><given-names>E.</given-names></name></person-group><article-title>El 11 de Octubre, “Panamá: Nación y
Oligarquía</article-title><source>La Estrella de Panamá</source><year>2015</year></element-citation></ref><ref id="redalyc_2511354006_ref2"><mixed-citation>Castro, G. (2015) Panamá: la construcción del futuro. Tareas, Issue 149, pp. 105-111.</mixed-citation><element-citation publication-type="book"><person-group person-group-type="author"><name><surname>Castro</surname><given-names>G.</given-names></name></person-group><source>Tareas</source><year>2015</year></element-citation></ref><ref id="redalyc_2511354006_ref3"><mixed-citation>Gandásegui, M. (2004) Democracia y movimientos sociales en Panamá. En: A. Figueroa, ed. Panamá: 100 años de república. Panamá: Imprenta Articsa , pp. 1-15.</mixed-citation><element-citation publication-type="book"><person-group person-group-type="author"><name><surname>Gandásegui</surname><given-names>M.</given-names></name></person-group><source>Imprenta Articsa</source><year>2004</year></element-citation></ref><ref id="redalyc_2511354006_ref4"><mixed-citation>Juan, C. (2014) 25 años de la invasión a Panamá, memoria colectiva y las nuevas generaciones. Rebelión, 23 12.</mixed-citation><element-citation publication-type="journal"><person-group person-group-type="author"><name><surname>Juan</surname><given-names>C.</given-names></name></person-group><article-title>25 años de la invasión a Panamá, memoria
colectiva y las nuevas generaciones</article-title><source>Rebelión</source><year>2014</year></element-citation></ref><ref id="redalyc_2511354006_ref5"><mixed-citation>MLN-29 (2012) Interacción política entre la línea política del partido, el frente y el instrumento electoral , Panamá : s.n.</mixed-citation><element-citation publication-type="journal"><person-group person-group-type="author"><name><surname>MLN-29</surname></name></person-group><article-title> Interacción política entre la línea política
del partido, el frente y el instrumento electoral</article-title><source>Panamá</source><year>2012</year></element-citation></ref><ref id="redalyc_2511354006_ref6"><mixed-citation>Montiel, M. (2013) Ricaurte Soler. La cuestión de Identidad Nacional y Latinoamérica. Panamá: EUPAN.</mixed-citation><element-citation publication-type="book"><person-group person-group-type="author"><name><surname>Montiel</surname><given-names>M.</given-names></name></person-group><source>EUPAN</source><year>2013</year></element-citation></ref><ref id="redalyc_2511354006_ref7"><mixed-citation>Piketty, T. (2014) El capital en el siglo XXI. México: FCE.</mixed-citation><element-citation publication-type="book"><person-group person-group-type="author"><name><surname>Piketty</surname><given-names>T.</given-names></name></person-group><source>FCE</source><year>2014</year></element-citation></ref><ref id="redalyc_2511354006_ref8"><mixed-citation>Rivera, P. (2014) El 11 de octubre: 46 años después. La Estrella de Panamá , 12 10.</mixed-citation><element-citation publication-type="journal"><person-group person-group-type="author"><name><surname>Rivera</surname><given-names>P.</given-names></name></person-group><article-title>El 11 de octubre: 46 años después.</article-title><source>La Estrella dePanamá</source><year>2014</year></element-citation></ref></ref-list><fn-group><title>Notas</title><fn id="fn9999"><label>*</label><p>Esta versión del marcado fue hecha por Realidad e Historia (Concepción, Chile) en 2026 sobre la base del XML original de la revista. Se normalizó el uso del identificador persistente ARK, el elocation ID y nuevas galeradas XML-JATS, EPUB, HTML y PDF. A excepción de lo antes explícitamente mencionado, no se realizaron cambios en el artículo. Las versiones anteriores se encuentran en Zenodo 10.5281/zenodo.4009603 y AmeliCA 2511354006.</p></fn><fn id="fn1" fn-type="other"><label>1</label><p> En conmemoración del cincuentenario de estos acontecimientos véase: Vía Letra. Vicerrectoría de Extensión, volumen 2, enero 2014. Revista Cultural Lotería. Edición especial 9 de enero 1964. En ambas revistas salieron artículos de interés.</p></fn><fn id="fn2" fn-type="other"><label>2</label><p> Me refiero en particular a las contradicciones internas en el proceso de liberación nacional: Torrijismo y MLN-29. También a todos los movimientos sociales y populares que reivindicaban la liberación nacional de diversas orientaciones ideológicas.</p></fn><fn id="fn7" fn-type="other"><label>3</label><p>A partir de 1971 “Torrijos
en un giro inusual, inédito e insólito para una dictadura del tipo tradicional
latinoamericano, después de purgar sus filas, convoca y suma al aparato
administrativo y político a profesionales tanto de las llamadas ‘derechas’ e
‘izquierdas’, empresarios como los primeros, o como los segundos: ex dirigentes
estudiantiles de diversas generaciones, sensitivos y conocedores por su origen
social de las carencias materiales y culturales de la población menos
favorecida” (Rivera,
2014).</p></fn><fn id="fn3" fn-type="other"><label>4</label><p> En el caso de Panamá “Desde el año de 1970, encontramos esfuerzos de convergencia entre las organizaciones aún dispersas de los obreros de la construcción. La unidad de acción de las distintas expresiones orgánicas, encontraba senderos de encuentros” hasta el 10 de septiembre de 1972 que se fundó el SUNTRACS. Documento: La historia política del SUNTRACS, de Iván Quintero.</p></fn><fn id="fn4" fn-type="other"><label>5</label><p> Señalo estas dos fuerzas, porque son las que tuvieron mayor capacidad, por un lado la simpatía de Torrijos, y por otro lado teniendo en cuenta que el Partido del Pueblo se vinculó al proceso, quedó el MLN al frente de la oposición, como movimiento vanguardista. Eso no quiere decir que no existieran otras fuerzas populares que hicieran frente al proceso torrijista. La clasificación de las fuerzas populares que se opusieron al proceso es motivo de otro opúsculo.</p></fn><fn id="fn5" fn-type="other"><label>6</label><p> Que sirvió de modelo para las consecutivas invasiones que perpetuaría Estados Unidos</p></fn><fn id="fn6" fn-type="other"><label>7</label><p> Hay que considerar en este punto que estamos en la transición de un mundo unipolar a uno multipolar.</p></fn></fn-group></back></article>
